La herramienta que funciona en tu navegador es gratuita y lo seguirá siendo. No nos cuesta nada: no hay servidor procesando tus vídeos. Lo que se cobra es aquello que el navegador sencillamente no puede hacer.
Sin registro, sin tarjeta.
Para quien procesa vídeo con frecuencia.
Para productos y agentes.
Los planes de pago todavía no existen — están listados para dejar claro qué se cobrará y qué nunca se cobrará. Nada de esto está a la venta hoy, y el plan gratuito no perderá funciones cuando lleguen los de pago.
No hay lista de espera automatizada — sería incoherente montar un formulario que recoge correos en una herramienta que se enorgullece de no recoger nada. Por ahora, sigue el repositorio en GitHub: cada novedad aparece allí primero.
La pregunta es justa: una herramienta gratuita suele cobrar en otro sitio — datos, anuncios, o un límite que aparece en el peor momento. Aquí el motivo es más simple: tu vídeo lo procesa tu propio ordenador, así que atenderte cuesta prácticamente cero. No hay nada subvencionado y, por tanto, nada que recuperar después.